lunes, 9 de septiembre de 2013

Reseña: Destino


Título original: The Immortals: Everlasting
Autor(a): Alyson Noel
Saga: Los Inmortales #6
Editorial en inglés: St. Martin Griffin
Editorial en español: Montena
Fecha de publicación original: 15 de enero de 2013 (reedición)
Fecha de publicación en español: junio de 2013
Traducción: Nieves Nueno
Número de páginas en inglés: 352
Número de páginas en español: 363
Encuadernación en inglés: tapa dura; tapa blanda
Encuadernación en español: tapa blanda con solapas


Sinopsis de la contratapa:
Cuando todo parece perdido, a veces el azar nos concede segundas oportunidades. Pero Ever y Damen saben que su condena no tiene remedio: pasarán la eternidad juntos y sin poder tocarse. Sin embargo, un giro del destino les ofrece una salida... a cambio de un gran sacrificio: Ever debe escoger entre liberar a Damen o buscar el Árbol de la Vida, cuyo fruto podría salvar al resto de los inmortales. 
¿Será capaz Ever de sacrificar el destino de cientos de almas por egoísmo? ¿Se arriesgará a perder su amor por un fin superior?

Mi opinión:

Lo terminé hace literalmente dos minutos y medio y ya tengo nostalgia ;u;
SPOILERS DE LOS TOMOS ANTERIORES
Okay, veamos. Desafío termina relativamente bien, aunque para ser totalmente franca, no me acordaba y me tuvo que fijar. Ahora bien, en Destino empezamos directamente a la mitad de una escena -me confundió un poquito, porque pensé que así había terminado el anterior, pero a medida que vamos leyendo entendemos un poquito más dónde estamos parados. Que vendría a ser: Ever y Damen siguen sin poder tocarse, Jude sigue solo porque Ever eligió a Damen una vez más, Haven murió cuando intentó matar a Miles y a la propia Ever (eliminando también la última posibilidad de elaborar el antídoto para Damen); Miles está, por tanto, enterado de todo el asunto de los inmortales, aunque no toma parte y permanece mortal, y las gemelas Romy y Rayne están viviendo con Ava en el plano terrestre. Además, una nueva zona de Summerland crece y se vuelve infértil, la magia no prospera, y Ever sospecha que tiene que ver con los inmortales que, bueno, murieron.
Todo es bastante desastroso, la verdad. O en realidad no; las cosas no están tan mal como podrían, pero recuerden que Damen lleva seis siglos intentando meterse en las enaguas de las distintas Evers, y ahora se volvió una misión imposible. Y ya sabemos que Ever es un capricho andante, así que no va a parar hasta conseguir el dichoso antídoto.
Ya, la cuestión es que las cosas toman un giro que sinceramente nunca me esperé. Nuestra protagonista se topa, en esta zona nueva de Summerland, la dimensión mágica, con una anciana bastante decrépita y
bastante loca que no deja de cantarle lo que parecería una profecía mientras la señala a la voz de "Adelina", un nombre que Ever desconoce por completo. En vidas pasadas, fue Evalina, Emala, Chloe, Fleur, Abigail, pero jamás Adelina. O mejor dicho, no que ella sepa. La anciana (Loto, dice llamarse), le ofrece una opción: puede volver al plano terrestre y continuar con su vida, o puede iniciar el viaje marcado por su destino y salvar a un montón de inmortales de Shadowland, ese lugar terrible al que van las almas de los inmortales luego de que sus cuerpos mortales sean destruidos. Para ella, la decisión es sencilla, pero Damen no esta tan seguro. Damen quiere vacaciones. Damen quiere paz. Damen quiere la versión sencilla de las cosas.
Y es ahora cuando me paro y aplaudo a Ever por lo que es probablemente la segunda decisión sabia que tomó en seis libros, porque comprende que después de todo, es su destino, no el de él, y va y emprende el viaje.
Éste consiste, en primera instancia, a un salto en el tiempo para revivir su primera vida, descubrir el motivo por el que las cosas no dejan de salir mal. En segundo lugar, se trata de la liberación de las almas de Shadowland; y en última instancia, se la insta a buscar el Árbol de la Vida, cuyo fruto puede revertir los efectos de la inmortalidad. Es decir, pueden volver a ser humanos corrientes y molientes, envejecer, morir, reencarnar y equilibrar la balanza kármica del universo.
Es un viaje en solitario, de autodescubrimiento, aunque no es tan pesado como suena ni como cabría esperar. De hecho, el que Damen no esté en gran parte del libro lo aligera bastante. Sé que los lectores se quejan de Ever, pero Damen es igual de terrible. Es caprichoso, testarudo, hipócrita y egoísta. Puede que Ever tomara muchas decisiones equivocadas, y créanme cuando digo que no trato de defenderla; pero hay que recordar que ella es, realmente, una adolescente, por muy inmortal que sea. Damen no lo es, lleva seiscientos años en el mundo, y lo mínimo que esperaba de él era un poquito de coherencia. No se dio.
Aún así, admiro las decisiones que tomó Ever en última instancia. Se puso ella primero, entendió que ella es más importante que Damen -no para el mundo, sino para ella misma.
Por supuesto, siguen estando los momentos de Intensa Hija del Drama, porque es parte de lo que ella es, y eso no iba a cambiar, estaba claro. Pero en el sentido general, tomó las decisiones correctas, y yo creo que eso es un gran avance.
El resto de los personajes; quisiera hablar de ellos pero este libro es de Ever más que de ningún otro, así que
voy a hablar en general, en toda la saga. Lo que pasa con la mayoría es que no son activos constantes. Gran parte de ellos tienen una tarea en algún punto, y después quedan como poco más que un decorado. Si tuviese que emparejarlos, Eternidad sería de Ava, Espejismos de las gemelas, Tinieblas de Jude, Tentación de Roman, Desafío de Miles y Destino de Ever, mientras que Damen es en algún punto el motor de todo eso. Ahora se nos revela que todo lo que pasa es literalmente culpa de Damen (¿por qué no me sorprende?), así que toda esta gente tiene que pasársela haciendo cosas para enmendar sus errores mientras que el idiota se quiere ir de vacaciones. Creo que es natural no quererlo.
Otro avance, en el que no reparé hasta que me senté a reseñar, es que me sorprendí. Ya saben, estos libros son de esos en los que sabemos cómo van a terminar las cosas, mal que mal. Y sin embargo, aunque durante los cinco primeros tomos fuimos apuntando hacia un desenlace, en este nos damos vuelta completamente y nos topamos con algo absolutamente distinto. Honestamente, no me lo esperaba, y me encanta el resultado. Deja también un mensaje general bastante positivo, y está repleto -insisto: repleto- de reflexiones muy ciertas, si bien escondidas bajo una trama en apariencia superficial y una relación con demasiada sacarosa.
Si alguien se preguntó en algún momento por qué continuaba la saga si había tantas cosas que me disgustaban, ese es el motivo: me gusta a dónde apunta. Me hizo plantearme un montón de cosas. Creo que, si se deja de lado toda la superficialidad del argumento, se pueden sacar muchas cosas en blanco, pero es una pena que tanta gente se niegue a intentarlo.
En fin. Es una saga a la que le tengo cariño desde que la empecé, porque me acompaña desde mis inicios en la literatura juvenil; pero al margen de eso, estoy muy conforme con el cierre. Me hubiese gustado ver más Miles, más Jude, y definitivamente más Roman -mis personajes favoritos sin duda alguna-, pero me gusta cómo quedaron las situaciones. Mis finales favoritos son los que no sirven todo en bandeja, pero son la promesa del algo bueno, y eso exactamente lo que pasó acá.
Si bien no puedo decir que sea mi saga favorita (ni siquiera una de ellas), ni que sus personajes me robaron el corazón; a pesar de que reconozco las fallas, son seis libros que disfruté desde el principio. Se siente un poco como haber cerrado un ciclo, y como les dije antes, me da un poco de nostalgia, pero todo lo que empieza tiene que terminar. Ah, la ironía, porque eso es exactamente lo que trata de decirnos esta historia...
¿Lo mejor? Me encanta el concepto, el transfondo, la manera en la que la magia se mezcla con la metafísica. Esta última es algo con lo que estoy familiarizada porque mi mamá siempre estuvo interesada en el tema, así que yo ya tenía algo similar a una base formada. En cualquier caso, me gusta mucho cómo se mezclaron esas dos.
¿Lo peor? Damen, hands down. En algún punto me preocupé en serio.
¿Lo recomiendo? Reconozco que esta serie, y en especial esta temática, no son para cualquiera. Arriba expuse los motivos por los que creo que vale la pena, pero ya ven. Libre albedrío. (Eso también se trata en el libro, por cierto; el libro albedrío.)
Calificaciones:

Redacción: 3.5/5
Ritmo de lectura: 4/5
Concepto general: 5/5
Originalidad: 4/5
Desarrollo: 4/5
Ambientación: 4.5/5
Personajes: 4/5
Desenlace: 5/5
Calificación general: 4.25/5
Portada y edición: 4.5/5

Sobre la autora:

Alyson Noël (3 de diciembre) es una escritora norteamericana del condado de OrangeCaliforniaSe crió en el condado de Orange y asistió a la Escuela Primaria 'Richard Nixon' durante dos años. Vivió en Mykonos, Grecia después de salir de su escuela secundaria, Troy High School (CA). Posteriormente, se mudó a Manhattan, NY, donde trabajó como asistente de vuelo para una compañía aérea de renombre. En la actualidad vive en Laguna Beach, CA. Ha tenido una gran variedad de puestos de trabajo; como niñera, dependiente de una tienda de departamentos de ventas, recepcionista, auxiliar administrativo, gerente de la oficina, fabricante de joyas, pintora, empleada de un hotel, asistente de vuelo de Delta Air Lines, y ahora escritora . Ha pasado la mayor parte de su tiempo libre viajando y alejándose de la vida suburbana. Se inspiró para convertirse en un autora después de leer ¿Estás ahí Dios? Soy yo, Margaret por Judy Blume en sexto grado. Su primer libro fue la novela para jóvenes adultos Falsificación de 19, que explora el estilo de vida de los adolescentes de hoy.
Nöel escribió las novelas Saving Zoë, Kiss & Blog, Art Geeks and Prom Queens, Cruel Summer, Laguna Cove, Radiance, Faking 19, y Fly Me to the Moon.

En la web:

6 comentarios:

Mrs Brightside dijo...

Yo quedé en el segundo y la verdad no me atrae demasiado la idea de seguir con la saga :P

Besotes ^^

Abbie dijo...

Yo solo leí el primero pero no creo que lea más, al menos por ahora. Quizás alguna vez si, no me voy a negar a la idea x3
A mi me gusta la metafísica también, mi abuela me enseñó x3 es muy buena en esas cosas :D
Besos :3

Maii dijo...

Hola Atomic!

Ei, me alegro que la saga haya tenido un buen cierre y todo c:
La verdad que es bastante improbable que siga con los que me faltan, no sé, no me llama lo suficiente.. pero es una lástima porque ya leí la mitad *sighs*

Besos :3

Scarlëtt dijo...

Yo leí el primero, y la verdad es que el amor de Ever y Demien me había parecido bonito, aunque ambos super idiotas, y de hecho el final me aburrió y no seguí leyendo los libros, y ahora que leo tu reseña y que él tuvo la culpa de todo (Aunque no sepa exactamente qué engloba ese "todo") se me quitaron las ganas aún más xD

Espero un día, sino tengo nada más qué leer... lo dudo... darles una oportunidad

Besotes! :)

Mar dijo...

*no lee nada ya que el otro día buscó el primero en la librería y no lo encontró,solo viene a hacer presencia*

esa estrella... dijo...

No he leído la saga, tengo mis dudas respecto a ella :P Muchas gracias por la reseña!!

besitos<3