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sábado, 26 de diciembre de 2015

Netflix & Chill: El Principito (2015)






Para que todo salga bien en la prestigiosa Academia Werth, la pequeña y su madre se mudan a una casa nueva. La pequeña es muy seria y madura para su edad y planea estudiar durante las vacaciones siguiendo un estricto programa organizado por su madre; pero sus planes son perturbados por un vecino excéntrico y generoso. Él le enseña un mundo extraordinario en donde todo es posible. Un mundo en el que el Aviador se topó alguna vez con el misterioso Principito. Entonces comienza la aventura de la pequeña en el universo del Principito. Y así descubre nuevamente su infancia y comprenderá que sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.



Me preocupaba un poco que fueran a adaptar esta historia tan especial, no porque fueran a "arruinarla" (con los años que llevo amándola, creo que ya no hay forma de arruinarla para mí), sino porque no sabía si la iban a tratar con el debido respeto. Era claro que la película no iba a ser un calco del libro -que, después de todo, tampoco tendría mucho sentido-, pero sí podía no hacer foco en lo que había que hacer foco. Afortunadamente, me sorprendió para bien. No creo que a nadie le tome desprevenido saber que no soy imparcial respecto de esta historia en particular, como bien demuestra el diseño completo de este blog. Por eso me sorprendió hasta a mí haber quedado tan conforme.

La película nos propone un después que quizá muchos nos hayamos planteado después de leer el libro. ¿Qué pasó con el aviador? Resulta extraño volver a verlo después de tanto tiempo, pero me gusta cómo se lo presentó: exactamente como el Principito lo hubiese querido, generoso, jovial a pesar de los años. Sin embargo, parte de este después también rompe un poco el corazón, y esto tampoco creo que sorprenda a nadie; la realidad es que no se podía esperar otra cosa.

El después se intercala de manera regular con el antes, que fue plasmado de forma mucho más fiel de lo que me habría esperado. Hubo un solo simbolismo que extrañé (la boa abierta, que representa, para mi, el mensaje completo del libro) y que no estuvo, pero más allá de eso, creo que fue presentado en forma completa y adecuada. Los nuevos personajes -la pequeña y su madre, primordialmente- se amoldan bien con los que ya conocemos, ilustran aquello que para este momento ya deberíamos entender, y me pareció fantástico, también, poder ver a los personajes conocidos en nuevas posiciones: los simbolismos de Exupéry se llevan a la vida real y concreta. Esto es lo que pasa, estas son las consecuencias. Así termina uno, así termina el mundo.

Y creo que cumple una doble funcionalidad: para aquellos que llevamos la historia dentro, fue la vuelta a un universo que extrañamos siempre que no estamos en él; y para los que son nuevos, la introducción al mismo. E, igual que el libro, es una historia que podemos revisitar, idónea para los más chiquitos.

Independientemente de si se trae o no la carga emocional del libro, es una película que nadie debería dejar de ver. Grandes y chicos, antes o después del libro (aunque yo siempre recomiendo después), nadie puede perderse esta maravilla. Llevar pañuelos de papel. Se recomienda discreción.



sábado, 7 de noviembre de 2015

Netflix & Chill #1: Faking it (season 1, 2 & 2b)

(¡Buenas! Nota preliminar antes de empezar; ya sé que no están acostumbrados a que reseñe cosas que no sean libros, pero a veces me obligo a ver cosas, esto por ejemplo, y esta serie la amo tanto que no podía no reseñarla. Ahora sí, prosigamos. ♥)





En Hester High School, en los suburbios de Austin, lo popular es ser diferente. Luego de muchos intentos fallidos por sobresalir, Karma Ashcroft  y su mejor amiga Amy Raudenfeld son invitadas a la fiesta del popular alumno gay Shane Harvey, quien tiene la impresión de que las chicas están en pareja. 
En la fiesta son expuestas como la primera pareja de lesbianas de la escuela y nominadas contra su voluntad como reinas del baile de bienvenida. Continuando con la farsa y a medida que su popularidad se remonta, Karma atrae la atención del atractivo y popular Liam Booker, mientras que Amy se vuelve consciente de sus crecientes sentimientos por Karma. 



Hester High es la escuela que los estudiantes de Glee intentaban crear: todo aquel que entra en los estándares de normalidad es tildado de aburrido, básico. El estudiante más popular de la escuela es abiertamente gay, su mejor amigo es un rompecorazones hétero, y Karma (Katie Stevens), que busca desesperadamente un poco de atención, descubre casi por accidente que su mejor amiga Amy (Rita Volk) es su pasaje a la popularidad. Y la pobrecita Amy no sabe decirle que no.

Un par de besos públicos son un bajo precio por la popularidad que tanto ansía Karma... para ella. Con el cambio en su imagen pública llega una serie de epifanías para Amy, quien no puede mas que terminar por admitir que, a fin de cuentas, ella no estaba fingiendo nada.

Entretanto, en un confuso episodio, Karma se enreda con Liam (Gregg Sulkin), Amy se vuelve cercana con Shane (Michael Willett) e, inesperadamente, también con su hermanastra Lauren (Bailey De Young).

La situación es dramática, pero se lleva de un modo absolutamente cómico. Cada episodio presenta un nuevo nudo que no siempre tiene que ver con el problema central (aunque siempre lo afecta), y todos ellos son hilarantes. La mezcla de los personajes es acertada y fantástica, y está llena de matices.

Amy es una maravilla; tiene un sentido del humor agudo y poco interés en los asuntos sociales de Hester: ella solo quiere estar tranquila. Karma es su contraparte, con un alma fiestera frustrada y tanta necesidad de atención. Llega a sacar de quicio, y más a medida que pasa el tiempo, pero tampoco se la odia, porque en algún punto es entendible.

Liam parece un poco confundido pero tiene buen corazón, además de conflictos internos que resolver por su parte. Shane tiene una compulsión por forzar a la gente a salir del closet. Y Lauren... Lauren es, con Amy uno de mis personajes favoritos. En los primeros episodios, se presenta como la típica rubia mala y presumida que tenemos vista, pero la realidad es que está muy lejos de eso. Tiene un secreto enterrado muy profundo, y además acarrea todas las pantallas que se tuvo que crear en su escuela anterior, una escuela normal donde prima la supervivencia del más fuerte. En Hester, se encuentra con que todas estas pretenciones no le sirven de nada, y tiene que volver a configurarse para permitirse ser ella misma, en todo su esplendor.

Menciones especiales a un par de personajes secundarios que aparecen a lo largo de la serie: Theo, un nuevo estudiante que hace buenas migas con Liam y Shane y, posteriormente, con Lauren; Reagan, una DJ y mesera que viene a ser un interés romántico de Amy, ambos en la temporada 2. Además, Felix, el hijo del nuevo director de Hester que oculta su identidad a toda costa, y Zita, la nueva amiga de clase alta de Liam, con quien su padre espera fervientemente que termine (y un poco, yo también); los dos en la temporada 2b. 

Faking it presenta una utopía de la individualidad y aceptación de las diferencias inherentes a la raza humana. Es, ciertamente, el mundo en el que todos (excepto la Lauren de la primera temporada) querríamos vivir, y sin embargo no está exento de complicaciones. A Amy, este paradigma la atraviesa de formas en apariencia negativas; tanto a ella como a Karma les cuesta muchísimo llevar adelante una amistad que hasta ahora venía resultando tan natural como respirar- Karma no sabe cómo comportarse, y Amy no sabe qué tanto puede soportar. Y eventualmente, explota.

Esta escena -en la que Amy explota, me refiero- es la que dejó la mayor impresión en mí, personalmente. Rita Volk es sublime; en general, me cuesta olvidarme de que estoy viendo a actores, pero en el momento en el que la cámara se prende, Rita desaparece y Amy vuelve a la vida. Le creo todo, y esa escena en específico... hace daño. 


Las escenas cómicas son cómicas y las dramáticas son dramáticas, pero ambos conceptos nunca se desligan del todo: siempre hay un poco de comicidad en el drama, y un poco de drama de trasfondo en los chistes aparentemente inofensivos. Son capítulos cortos e intensos a la vez que ligeros -un promedio de 22 minutos; a mi gusto, no lo suficiente, porque uno jamás tiene suficiente Faking it. Si tuviese que resumirla en una frase, sería "montaña rusa emocional".



(Y por si se lo preguntaban, los contratos fueron renovados para una tercera temporada y ya la están filmando, aunque la 2b salió hará uno o dos meses y para que salga la tercera falta una vida. Círculo de oración por mi alma.)