Para que todo salga bien en la prestigiosa Academia Werth, la pequeña y su madre se mudan a una casa nueva. La pequeña es muy seria y madura para su edad y planea estudiar durante las vacaciones siguiendo un estricto programa organizado por su madre; pero sus planes son perturbados por un vecino excéntrico y generoso. Él le enseña un mundo extraordinario en donde todo es posible. Un mundo en el que el Aviador se topó alguna vez con el misterioso Principito. Entonces comienza la aventura de la pequeña en el universo del Principito. Y así descubre nuevamente su infancia y comprenderá que sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
Me preocupaba un poco que fueran a adaptar esta historia tan especial, no porque fueran a "arruinarla" (con los años que llevo amándola, creo que ya no hay forma de arruinarla para mí), sino porque no sabía si la iban a tratar con el debido respeto. Era claro que la película no iba a ser un calco del libro -que, después de todo, tampoco tendría mucho sentido-, pero sí podía no hacer foco en lo que había que hacer foco. Afortunadamente, me sorprendió para bien. No creo que a nadie le tome desprevenido saber que no soy imparcial respecto de esta historia en particular, como bien demuestra el diseño completo de este blog. Por eso me sorprendió hasta a mí haber quedado tan conforme.
La película nos propone un después que quizá muchos nos hayamos planteado después de leer el libro. ¿Qué pasó con el aviador? Resulta extraño volver a verlo después de tanto tiempo, pero me gusta cómo se lo presentó: exactamente como el Principito lo hubiese querido, generoso, jovial a pesar de los años. Sin embargo, parte de este después también rompe un poco el corazón, y esto tampoco creo que sorprenda a nadie; la realidad es que no se podía esperar otra cosa.
El después se intercala de manera regular con el antes, que fue plasmado de forma mucho más fiel de lo que me habría esperado. Hubo un solo simbolismo que extrañé (la boa abierta, que representa, para mi, el mensaje completo del libro) y que no estuvo, pero más allá de eso, creo que fue presentado en forma completa y adecuada. Los nuevos personajes -la pequeña y su madre, primordialmente- se amoldan bien con los que ya conocemos, ilustran aquello que para este momento ya deberíamos entender, y me pareció fantástico, también, poder ver a los personajes conocidos en nuevas posiciones: los simbolismos de Exupéry se llevan a la vida real y concreta. Esto es lo que pasa, estas son las consecuencias. Así termina uno, así termina el mundo.
Y creo que cumple una doble funcionalidad: para aquellos que llevamos la historia dentro, fue la vuelta a un universo que extrañamos siempre que no estamos en él; y para los que son nuevos, la introducción al mismo. E, igual que el libro, es una historia que podemos revisitar, idónea para los más chiquitos.
Independientemente de si se trae o no la carga emocional del libro, es una película que nadie debería dejar de ver. Grandes y chicos, antes o después del libro (aunque yo siempre recomiendo después), nadie puede perderse esta maravilla. Llevar pañuelos de papel. Se recomienda discreción.








