Mostrando entradas con la etiqueta reseña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reseña. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de mayo de 2016

Reseña: Ensnared



Luego de sobrevivir a la desastrosa batalla de su fiesta de graduación, Alyssa ha aceptado su locura y logrado perspectiva. Está decidida a rescatar a sus dos mundos, y a las personas y criaturas que ama, incluso si eso significa desafiar a la Reina Roja a una batalla final. Alyssa viaja al corazón de la magia y el caos para arreglar todo lo que está mal. Junto con Jeb y Morpheus, deberá salvar Wonderland de la decadencia y la destrucción que la han atrapado. Pero incluso si lo logran y sobreviven, ¿puede todo el mundo tener su final feliz?


Tan hermoso como los otros dos. Yo lo tengo en su edición original, en inglés, la cual saben que no está escrita en tinta negra. Los dos anteriores están en violeta, y este, en rojo oscuro, con el diseño bellísimo que conocemos y amamos (o al menos, que yo conozco y amo, y espero que ustedes también). La portada me gusta mucho, igual que las otras dos. Como objeto, ni una sola queja. 



Me asustaba infinitamente lo que fuera a encontrar entre estas páginas. En Unhinged (Delirios, para algunos) se había echado luz sobre un posible desenlace que no era mi ideal y que, de suceder como yo creía, me iba a provocar un caso severo de enojo post-final de saga. No les voy a decir cómo termina, obviamente, pero sí les voy a decir cómo me siento al respecto. Pero vamos por orden.

Me encantó volver a este universo. La ambientación es, sin duda, uno de los puntos fuertes de Howard. Esta vez no estamos en Wonderland, como en Splintered, ni en el mundo humano, como en Delirios. Esta vez estamos en AnyElsewhere, que vendría a ser el otro lado del espejo de Lewis Carroll. No tenía idea de que iba a ser este el telón de fondo de esta tercera parte, por lo que no se me ocurrió leer Alicia a través del espejo de antemano, y ahora preferiría haberlo hecho, porque si había referencias, me las perdí. Lo que sí puedo decirles es que AnyElsewhere (quien lea Engaños en español, siéntase libre de informarme del nombre traducido) es un lugar extrañísimo, igual que Wonderland, pero mucho más retorcido, si cabe. Es un mundo cruel en el sentido más puro de la palabra, y tiene bastante de mundo del revés: los cocodrilos son mansos como mascotas, y las mariposas son mortíferas.

Me gustó mucho, también, reencontrarme con este vasto repertorio de personajes. Pocos de ellos son nuevos, pero todos resultan igual de fascinantes. Mi favorito sigue siendo Morpheus sin lugar a dudas, y ustedes saben cuánto lo voy a extrañar. Aún así, le tomé un aprecio considerable a Jeb, aunque de a ratos me haya hartado, él y sus crisis de identidad. Ahora, hablemos de Alyssa.

Mi gran problema con los triángulos amorosos no es tanto el triángulo en sí, sino, por un lado, que una de las puntas crea que tiene derecho a jugar con las otras dos, y por el otro, que las otras dos se conformen con eso. Y ambas cosas suceden aquí. Y eso me molesta. Sin embargo, me sucede lo siguiente: me molesta en concepto, pero está desarrollado de una forma en la que tiene sentido. Tanto a lo largo de lo que leemos como respecto a lo que sucede luego de que dejamos de leer, me quedé con la sensación de que era la opción correcta, en lugar de una decisión tomada para complacer a un público determinado (que es lo que me pasa con otras historias que terminan de forma similar). Estoy siendo muy vaga porque no quiero revelar nada, así que resumámoslo así: pasa lo que tiene que pasar, más o menos. Y estoy conforme. Más o menos.

A grandes rasgos, sigue siendo una serie que recomiendo enfáticamente, especialmente a los entusiastas de los retellings. Está escrita de una manera muy bella, muy poética, y bien llevada a cabo en términos de estructura y desarrollo. Es efectiva a la hora de referir al texto del que toma inspiración, pero es también una obra única. Muy bonita, muy divertida (el sentido del humor de Morpheus salva el día más de una vez), muy recomendable.



sábado, 26 de marzo de 2016

Reseña: Phoenix



El objetivo es sacarte de acá... voy a robarte. Phoenix pertenece a la Comunidad, una banda de ladrones con poderes extrasensoriales. Yves Benedict, de visita en Londres, es su objetivo. Pero resulta ser más que una simple víctima: él es su destino, su alma gemela. La Comunidad es dueña de su vida, pero con la ayuda de Sky y los otros Benedict, Phoenix tratará de escapar junto a Yves y superar las trampas crueles de la Red que los acorrala. El segundo libro de esta saga lleva el amor a un nivel superior de intriga y peligro. Una historia de acción y fuego desde el principio hasta el increíble final.


Bonita, prolija, cuidada. Compacto, cómodo de leer (si bien un poco rígido). Un diseño interior hermoso. Consistente; sin errores ortotipográficos. Aprobado-



¿Parecido al primer tomo? Sí, un poco. Pero, a mis ojos, un poquito mejor.

La fórmula es parecida, pero Yves es un poco menos genérico que Zev, Phoenix, un poco menos dramática, y ambos, un poco más carismáticos que los anteriores. Se llevan más o menos de los pelos, como Stirling nos tiene acostumbrados, pero entre ambos hay un contraste mucho más notorio que se trabaja a lo largo de la historia. Creo, de hecho, que ambos son mis personajes (y pareja) favorita hasta ahora.

Phoenix tiene, además, problemas más serios de los que tuvo Sky en su momento: no se trata solo de abuso emocional, sino además de una comunidad de criminales (bajo el mando de un señor horrible que se cree jeque árabe) que la vigila de cerca, porque es poderosa y todas esas cosas que ya sabemos, en lugar de los padres ligeramente sobreprotectores pero aún así amables de Sky. Lo cual complica el panorama.

Yves, por su parte, es un genio informático, más millonario que cualquiera de sus hermanos debido a los softwares y hardwares que diseñó y vendió y ya se hacen una idea. Y lo queremos mucho.

Y, claramente, en este libro también pueden esperar mafia, explosiones, ese tipo de cosas que nos gustan tanto. El romance, siempre presente, no logra opacar el drama de la situación, y por supuesto, no opaca las explosiones. También aprendemos más sobre los savants, estos seres que nos dio Stirling y que son tan particulares.

No puedo decirles mucho más, porque no los quiero spoilear, porque quiero que lo lean, y porque es muy parecido a lo que dije sobre Sky, pero mejor. Es ligero, es divertido, te mantiene al borde del asiento, y si todavía no leíste, no sé qué estás haciendo con tu vida.



sábado, 19 de marzo de 2016

Mini-reseña: La chica que amaba a Tom Gordon


El mundo tenía dientes y podía morderte en cualquier momento. Trisha McFarland lo descubrió cuando tenía nueve años. A las diez de una mañana de principios de junio estaba sentada en el asiento trasero del Dodge Caravan de su madre, vestida con una sudadera azul de los Red Sox (la que llevaba 36 Gordon estampado en la espalda), y jugaba con su muñeca. A las diez y media se había perdido en el bosque. A las once intentaba contener su terror, no pensar: Esto va en serio, esto va muy en serio. Intentaba no pensar que, en ocasiones, cuando la gente se perdía en el bosque salía gravemente dañada. A veces incluso moría.



Edición de Sudamericana, colección de La Nación, you know the drill. No encontré typos ni otros errores. No hay quejas. 



Mini reseña para un mini libro: es uno de los más cortos (sino el más) de los del autor que fue publicado solito y no en una colección (véase: Todo oscuro, sin estrellas; Las cuatro después de medianoche).

En La chica que amaba a Tom Gordon, la chica es Trisha tiene nueve años, una familia disfuncional y una mochila llena de provisiones para una caminata, además de una pasión mucho más grande que ella por el baseball y, específicamente, los Red Sox, y aún más específicamente, Tom Gordon, el jugador estrella. Así que, cuando en su caminata se pierde en el bosque en el medio de una discusión entre su hermano y su madre, que no le prestan ni un poco de atención, Tom Gordon se vuelve su compañero imaginario, quien la aconseja y alienta.

Creo que no van a tener problemas con este libro si saben de antemano con lo que se están metiendo: doscientas treinta páginas de bosque. Yo, cuando lo compré, no tenía ni idea, y cuando lo empecé, tampoco, y por eso me costó un poco meterme de lleno en la historia, porque medio estaba esperando que encuentren a Trisha, que es chiquita y no debería haber llegado jamás a este punto. Pero ese es todo el libro: Trisha en el bosque.

Una vez pasado el inicio (las primeras setenta páginas, diría), es más fácil agarrar ritmo y dejar de esperar cosas que no van a pasar, y por ende, disfrutar lo que sí está pasando. Pero tengan en cuenta que para que una criatura de nueve años sobreviva diez días sola en el bosque, tiene que ser una criatura muy particular, y que quizá no se crean que sea tan avispada.

Una lectura corta, menos ligera de lo que uno esperaría simplemente por su monotonía, pero igualmente disfrutable.



sábado, 5 de marzo de 2016

Reseña: Brújulas que buscan sonrisas perdidas




El amor verdadero, la familia, la venganza, las segundas oportunidades, la sinceridad... En su nueva novela, Albert Espinosa nos sumerge en una emocionante historia protagonizada por personajes inolvidables que nos harán reflexionar y descubrir lo que es realmente importante en la vida.




Queja: no tiene sinopsis. Este libro no tiene sinopsis, sino solamente algo así como una cita en la contraportada. Si lo comprás con el retractilado puesto, no lo podés abrir, no tenés idea de qué va. Si lo abrís, tampoco, porque lo de arriba es lo único que dice la solapa, además de un par de citas más.

La portada me gusta, el título me gusta. La edición en general me gusta. Me gustaría más si uno supiera en lo que se está metiendo.
 


Como no quiero que les pase lo que a mí, porque si bien este libro me gustó mucho, me puso triste y nostálgica por días (y eso no es algo que a uno deba pasarle sin permiso, creo yo), les voy a advertir con lo que se van a encontrar:

En este libro, nuestro protagonista (que no tiene nombre sino hasta entrada la segunda mitad del libro) tiene que volver a la casa de su padre, cineasta, a quien le tiene rencor desde la infancia, para cuidarlo en la etapa final de su lucha contra el cáncer y el Alzheimer. Dicho padre tiene pocos momentos de lucidez, y el resto del tiempo, está convencido de que su misión es filmar una última película. Esta tarea lo lleva a la finca de uno de sus otros tres hijos, el único (además de Ekaitz, el protagonista, que sigue vivo. Conocemos también a la cuñada de Ekaitz, viuda de uno de sus otros hermanos, así como a las hijitas del propio Ekaitz, también viudo, y a quien fue, en su tiempo, el asistente de dirección de su padre. En resumidas cuentas: un montón de gente muerta, gente moribunda y asuntos pendientes.

La razón por la que el libro me gustó de igual manera es que no se trata tanto de las muertes en sí como de todo lo otro. Diría que este libro es más sobre perdonar y perdonarse, sobre querer de una manera sana. Eso no quita que me haya puesto triste. No me gusta que las cosas me pongan triste. Aún así, es una historia bellísima. Lo cual no significa que no tenga sus fallas.

Falla número uno (en mi humilde opinión, que sí, no es tan humilde después de todo): es extremadamente difícil que un libro tan filosófico no peque de pretencioso. Este no lo logra, y cae indefectiblemente en el tópico. Creo que hay dos posibilidades: o se cuenta una historia que no pretende ser profunda pero lo es de igual manera, o se cuenta una historia que tiene todas las intenciones de ser profunda. Y eso se nota en la prosa, en lo aisladas que están las reflexiones a veces. Como en este caso.

Falla número dos: el aspecto técnico de la redacción me sacó de quicio. Hay demasiados puntos suspensivos, al punto de que pierden su función. Hay tantos que corta la fluidez de la lectura, y la única manera de leer el libro en paz es hacer de cuenta que cada set de puntos suspensivos es un punto y seguido, o un punto y aparte, o un punto y coma, porque sino uno termina trabado y enroscado. Quiero creer que tenía algún significado, alguna intención concreta (¿muchas dudas, quizá?), pero eso no quita que entorpezca muchísimo. [Me vendría bien que alguien que haya leído al autor me diga si escribe siempre así o si fue parte de este libro en particular, porque quiero leer otras cosas suyas pero no sé si voy a soportarlo. Así de terrible.]

Por los puntos antes mencionados, bajé una estrella de la puntuación, cosa que no hice en Goodreads porque lo puntué apenas lo terminé y tenía todas las emociones desacomodadas, pero lo cual voy a corregir en este momento. En resumen: ¿peca de pretencioso? Sí. ¿Hay que tenerle paciencia a la pluma? Definitivamente. ¿Deberían leerlo de igual manera? Deberían, sí, pero solo si están dispuestos a ponerse un poco tristes.



sábado, 27 de febrero de 2016

Reseña: Winter





Winter es admirada por su gracia, amabilidad y belleza, a pesar de las cicatrices en su rostro. Se dice que es aún más hermosa que su madrastra, la reina Levana...Cuando Winter comienza a albergar sentimientos por el guapo guardia del palacio, Jacin, teme que la malvada reina destroce su romance antes de que tenga oportunidad de comenzar.Pero hay revueltas contra la reina en el pueblo de Luna. Junto con la cyborg mecánica, Cinder, y sus aliados, quizá Winter encuentre el poder para comenzar una revolución y ganar una guerra que ya se ha extendido demasiado.¿Podrán Cinder, Scarlet, Cress y Winter reclamar sus felices-por-siempre, derrotando a Levana de una vez por todas?



Hay dos ediciones distintas en paperback: la de Puffin, y la de Feiwel & Friends. Si lo van a comprar en paperback, elijan la de Feiwel (es decir, la que dice "The Lunar Chronicles" en blanco en lugar de rojo). ¿Por qué? El encuadernado es de mejor calidad. Con los primeros tres no importa tanto, porque son más finitos, pero Winter en la de Puffin es prácticamente imposible de leer cómodamente sin marcar la espina. Además, si los manosean mucho, el plateado del título desaparece (esto me pasó con Cress, porque lo leí en vacaciones y lo llevé de acá para allá en el bolso). El papel de Feiwel también es más resistente, más blanco y menos rugoso. Todo esto es, por supuesto, si son caprichosos como yo. Desafortunadamente, cuando compré Cinder no conocía estas diferencias y elegí al azar, y quise continuar la serie en la misma edición.

En español, están publicados Cinter y Scarlet en España, aunque discontinuados. En Argentina, el proyecto lo tomó V&R, y este mismo mes salió Cress a la venta. En un año salieron los tres primeros títulos, así que no creo que falte demasiado para Winter. Se preparen, porque les va a dejar las emociones hechas un estropajo.





Si me suelen ver por los lares de Goodreads, ya deben haber visto lo que planteé: me cuesta mucho reseñar este libro de una forma sistemática y objetiva, Hacía mucho mucho tiempo que una saga no se instalaba de forma tan irremediable entre mis favoritos para siempre; hacía mucho que los personajes habían dejado de enamorarme al nivel de querer sacarlos del libro, sentarlos en mi living e invitarlos a tomar el té. Hacía mucho que no me involucraba con una historia hasta el punto de tener reacciones físicas mientras leía, del estilo de tener taquicardia, o tener que bajar el libro para esperar a que se me regularice la respiración. Y sé que suena exagerado a más no poder, pero me pasó, promesa de scout. Por todo esto, me cuesta analizarlo como lo haría de otra forma, pero haré el intento.

Winter fue una de mis protagonistas favoritas. Si tuviese que ordenarlas, quedaría una cosa así: Cinder > Winter > Cress > Scarlet. Esto se debe en gran parte a que Winter está bastante loca en el sentido literal de la palabra, y aún así es extremadamente inteligente de una forma muy particular. Me imagino que habrá sido el mayor desafío para Meyer, pero fue acertado. Me llamó también la atención que con Winter cambió incluso el estilo de redacción, aunque sólo en sus partes; no así en las del resto. La voz de Winter es tangible, y quizá mi favorita de las cuatro.

El aspecto de retelling de la historia es brillante. La narración te lleva de forma que no lo notás hasta que sucede; no te anticipás, pero cuando mirás hacia atrás, te das cuenta de que sí, en efecto, responde a una historia que conocías de antemano y que olvidaste. O algo así. Para mí, personalmente, se sintió incluso más real que la historia de Blancanieves. ¿Tiene sentido? ¿No? Bueno, pasó así; y fue así con los anteriores también. De los que llevo leídos, los de Meyer son los retellings mejor llevados y mejor logrados.

Algo que suele no gustarme en el sentido general, y con lo que no estuve demasiado contenta: a mi gusto, muchos tintes distópicos en este tomo en particular. No me llama la atención ni me sorprende en absoluto, porque es, en esencia, una distopía en cuanto a lo que Luna refiere (aunque no en la Tierra, pero este tomo transcurre en Luna en su práctica totalidad). Se veía venir, era inevitable, y encaja a la perfección con todo lo que se venía cociendo. Que a mí no me haya entusiasmado más de la cuenta se debe única y exclusivamente a que las revoluciones no son lo mío, su naturaleza -en la literatura, claramente- me aburre, me cansa, yo no pagué para esto. Pero no es una queja, porque sabía, claro, que era lo que tenía que suceder sin margen de error.

Otra cosa que me pasó, que no me pasaba hace mucho: conecté inmensamente con cada uno de los personajes. Incluso con los malos. (Excepto con Aimery, con quien ni congenié ni quería hacerlo, porque es el Umbridge de Luna: malo sin explicación y sin remedio.) Temí por ellos, y me alegré cuando ellos lo hacían, y no me puedo permitir reseñar Crónicas Lunares sin hablar de Kai. Porque aymamitaqueridadedóndesacouno. Ni siquiera sé si es el líder ideal o nada, sólo sé que amo todo lo que hace y todo lo que es y me pasan cosas con su ficticia persona. Ejem.

En resumen, La Crónicas Lunares es una historia armada con excelencia, que logró mantenerme pendiente del primer tomo al último. Me duele despedirme. (Lo bueno es que tengo Stars Above dirigiéndose a mí en este momento, aunque el cartero me lo tenga secuestrado, y además me queda Fairest. Después de eso, releeré.)


(no, no es un error.)

sábado, 20 de febrero de 2016

Reseña: Jesús me quiere





No estoy familiarizada con la editorial; todo lo que sé es que tienen publicadas varias obras de este señor, que es alemán. Lo que puedo decirles, cortito y al pie, es que no encontré ningún error que indique que no pasó por una corrección, y que, además, tiene dibujitos. Historietas, mayormente.




Me costó decidirme a comprarlo, y esto se debió a un motivo muy sencillo: tengo prejuicios. Me criaron como católica apostólica romana, y al crecer tenía tan pocas preguntas y tan pocas respuestas que me convertí, en cuanto a lo que religión refiere, en un ser bastante cínico que no cree ni descree, para horror de mi querida abuela. El asunto es que, si bien la existencia de Dios no me preocupa (sino que más bien me da lo mismo), estoy hasta la coronilla de que me quieran convencer. Por ende: ¿quería yo que lo intente un libro? Claramente, no.

Pues bien; sabía ya de antemano que se trataba de una sátira, hecho que facilitó la decisión. Es un género del que llevo poco leído, pero del que quiero leer mucho, y el enfoque absurdo del asunto me convenció de que si todo era tan ridículo, no había forma de que el autor se la dé de catequista. Y, afortunadamente, estaba en lo correcto.

Marie es la epítome de la mediocridad: no es mala, pero tampoco es necesariamente buena; no fracasa en la vida, pero tampoco es exitosa. No está muy segura de la existencia de Dios, pero practica la religión de igual manera. Decidiendo, en el mismísimo altar, que si bien ama a su prometido, no lo ama lo suficiente como para toda una vida, hace lo que resulta más lógico en una sátira -pone pies en polvorosa y se dedica a llorar en el baño, mientras Sven, el marido que no fue, le canta las cuarenta desde el pasillo. Marie vuelve entonces a la casa de su padre, donde convive (o intenta) con Svetlana, la nueva madrastra: veinteañera, rusa y ex prostituta; y donde conoce a Joshua, el carpintero que el Padre Gabriel (el que oficiaba la boda infructuosa, me refiero), arcángel retirado, le recomendó al padre de Marie.

Jesús, recién llegado del Reino de los Cielos, viene a cumplir con sus deberes de Mesías y llevar adelante el Advenimiento, pero antes de eso, experimenta un poco de vida normal. Haciéndose llamar Joshua, arregla techos, conoce la maravilla moderna del banana split, cura críos epilépticos, y hasta le sobra tiempo para aprender a bailar salsa. Y enamorarse de Marie, la cristiana más mediocre del pueblo, y quizá incluso del mundo.

¡Otras cosas que nos vamos a topar? A Kata, hermana de Marie que está superando un tumor cerebral (¿o no?); a la madre de Marie, nueva novia del Padre Gabriel (arcángel retirado); a Satanás (a veces, George Clooney; a veces, Alicia Keys, según conviniencia), e incluso al mismísimo Dios (a veces, Emma Thompson; a veces, una mata de hierba ardiente y una voz incorpórea).

A pesar de todo esto, Jesús me quiere es, ante todo, una historia de amor. Y con esto no me refiero a un romance, sino al amor como todo -amor de pareja, sí, pero también fraternal, familiar, lazos profundos de amistad y amor a la humanidad como tal, amor a la vida, e incluso, en algún punto, amor a uno mismo. Y, lejos de ser una reivindicación de la religión como tal, la cuestiona de tantas formas como es posible, y termina por rescatar lo que verdaderamente importa: ni las reglas ni los miedos que genera, sino los valores que inculca.

Quizá es culpa de mi formación cristiana de la infancia, pero me resultó muy divertido ver las historias de la Biblia reimaginadas en esta sátira. Y de forma similar, desconozco si alguna de estas no podrá resultar ofensiva a quien lo lea con la mente cerrada.

Si bien el principio es algo lento, apenas aparece Joshua, tan perdido, empecé a reírme a carcajadas, llegando al punto de tener que bajar el libro para calmarme antes de seguir leyendo. Así que, para quien tenga la paciencia de aprender un poco de historia bíblica y leerlo con la mente abierta, denle una oportunidad. Quizá no les cambie la vida, pero les prometo que van a pensar bastante, y de paso, van a pasar un buen rato.



sábado, 6 de febrero de 2016

Reseña: Sky



Cuando Sky ve por primera vez a Zed, el chico malo de su nueva escuela, ya no puede quitárselo de la cabeza. Él le habla con sus pensamientos, lee su mente. Las sombras de su pasado la atormentan y un nuevo mal amenaza su futuro. Sky experimenta fenómenos paranormales y pronto se sumerge en una trama de romance y acción que la lleva a descubrir su verdadera identidad. Ahora debe enfrentar la oscuridad y decidir si acepta o no su nueva vida y el amor. ¿Se atreverá?



Tengo para decir lo mismo que digo siempre sobre las ediciones de V&R: súper prolija, súper cuidada. Aplaudo de forma entusiasta la elección de haber mantenido las portadas originales (aunque yo, personalmente, hubiese dejado el nombre como era, ya que igual íbamos a dejar el nombre de la saga en inglés). 

Por otra parte, voy a aclarar esto en casa una de las reseñas de la serie: son todas historias independientes que van en un orden cronológico, pero si las leen mezcladas, no pasa nada. Los primeros tres (Sky, Phoenix y Crystal) siguen a los tres hermanos Benedict más jóvenes; los siguientes tres (Misty, Angel y Summer) siguen a un grupo de tres amigas, aunque los Benedict aparecen por ahí. 



No me voy a extender mucho en esta reseña, primordialmente porque no tengo quejas que me hagan escupir tesis, pero además porque lo leí hace mucho y no lo recuerdo tan bien como querría (pero no tengo tiempo para releerlo prontamente y quiero leer Misty antes de que sea Navidad de nuevo).

Lo que tienen que saber antes de empezar este libro es que, sí, se van a encontrar con una historia de chica-conoce-chico. Pero destrocemos el estigma: esto no es tan malo como suena. Sky no confía en Zed. Zed tiene unos hábitos un poco preocupantes. Como hablarle con la mente. Y, sí, además es una belleza. Tengamos en cuenta, sin embargo, que su relación tarda lo suyo en desarrollarse, y que además está apoyada por el concepto de toda la saga (los Savants y sus almas gemelas, nada más ni nada menos), y que aunque termine de forma algo... absoluta, podemos fruncir el ceño, cerrar el libro, y olvidarnos del asunto. Hasta que empecemos Phoenix.

Sin embargo, las relaciones interpersonales de Sky y Zed no son lo único que sucede. Porque en este libro también hay mafia. Y explosiones. Y hoteles de Las Vegas. Y fantasmas del pasado. Y chismes de escuela secundaria. Y todo eso, mezclado con Sky y Zev juntos, y Sky y Zev por separado, concluye en una mezcla casi infalible.

Me gustaron los personajes, y me gustó, sobre todo, la dinámica de los Benedict. Se trata de una familia numerosa: Zev tiene seis hermanos mayores, y sus nombres deletrean el alfabeto a la inversa: Zed, Yves, Xavier, Will, Victor, Uriel y Trace, y si bien solo llegamos a conocer en profundidad a Zed, vemos, por encimita, sobre todo a los siguientes tres (y el resto, en el resto de la serie). Y la mejor parte de esto es ver a los cuatro más jóvenes todos juntos, porque son divertidísimos.

Por el lado de Sky, hay poco que decir: me gusta como protagonista puesto que no me sacó de quicio y se maneja de forma relativamente razonable, aunque tampoco pueda decir que es la heroína del siglo. Los padres (adoptivos, dado que acá también hay huerfanitos) de Sky sí me sacaron de quicio en algún punto, de esa forma que solo los padres literarios logran. Creo recordar que Sky tiene una amiga de esas todoterreno, que le gritan al novio de turno y actúan de armadura, pero no me voy a detener en ella porque sabemos que en realidad no importa.

Además de la mafia y las explosiones, otro punto destacable es la construcción mayoritariamente sólida del universo de los Savant, del cual no se ve demasiado en este tomo en particular: se trata de la punta del iceberg (y de los tres primeros, creo que donde más se ahonda el tema es en Phoenix, pero cada cosa en su reseña). Me convenció, y me complace que la autora haya creado el asunto de cero en lugar de usar una temática preexistente.

En resumen: personajes agradables con los que uno puede hasta encariñarse, una familia enorme que se revolea naranjas por telequinesis a la hora del desayuno, fantasmas del pasado de una chica poco convencional, y no nos olvidemos nunca: mafia y explosiones. No te marca para siempre, pero ¿funciona? Sí, funciona.




sábado, 30 de enero de 2016

Reseña: Una canción para ti




La regla de oro de Remy es no enamorarse nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia. Es una chica inteligente y muy popular, pero teme involucrarse en una relación y siempre decide cortar antes de que la cosa se ponga seria. Sin pretenderlo, es una rompecorazones, como su madre, una famosa escritora de novelas románticas y coleccionista de maridos. La regla sagrada de Remy se tambalea cuando conoce al atractivo Dexter, que representa todo lo que ella odia. Para colmo es músico como su padre. ¿Puede que haya llegado el momento de que Remy descubra el auténtico sentido de esas estúpidas canciones de amor que la gente tararea y que ella detesta?


No soy la fan más grande ni de la portada, ni del título. La primera es repulsivamente genérica y no dice absolutamente nada sobre la historia, el segundo es igual de soso. Comprendo, en cualquier caso, que era difícil de traducir sin que suene igualmente repulsivo (¿Esta nana?), pero aún así.

Noté también que se ahorraron lo suyo evitando contratar a un corrector, en vista de la cantidad de typos, y que por favor, alguien le explique al maquetador sobre la magia de los guiones flotantes, que parecen desconocer. Y otra cosa: páginas de cortesía al final. Nunca había entendido para qué existían, hasta ahora que me topé un libro que no las tiene. Terminar la última frase y llevarse puesta la solapa trasera sin aviso previo resulta, cuando menos, anticlimático. 




En principio, Remy promete: la conocemos cuando está en su salsa, ocupándose de asuntos muy serios y muy profesionales como son los preparativos de la quinta boda de su madre, una escritora errática y firme creyente del amor eterno, a pesar de que resulta claro que no parece tener la mejor suerte. Sin embargo, una vez pasada esta escena es cuando Remy comienza a interactuar con seres humanos, y desde este punto se vuelve claro que la chica va a ser un dolor de cabeza.

Remy no-creo-en-el-amor Starr conoce a Dexter algo-grande-va-a-pasarnos Jones, y es un verdadero misterio qué es lo que lleva a Dexter a creer tal cosa, puesto que Remy no es algo extraordinario en ningún sentido posible. Es atractiva, supongamos, y segura de sí misma, en teoría, pero eso no quita que sea desagradable con el ciudadano promedio y excepcionalmente borde con el ciudadano en general. Tiene esta forma de llevarse, dado que parece creer que si el mundo sigue girando es pura y exclusivamente porque ella lo sopla mientras hace malabares con todos sus ex novios, su hermano pollerudo y su madre inmadura. y además le parece bastante mal que sus citas la dejen pagar su entrada al cine.

Dexter, por su parte, es torpe, divertido, y más insistente de lo que uno creería posible; y torpe bis. Tiene una banda con sus tres amigos, John Miller (un pelirrojo también torpe y más educado que nadie), Ted (el otro personaje un poco borde) y Lucas (que no hace mucho que digamos), y los cuatro viven con Mono, el perro de Dexter, en una casa lo suficientemente desordenada como para ponerle a Remy los nervios de punta (es decir, un poco desordenada), donde componen y ensayan el "Opus de la patata": no una canción, sino un montón de ellas.

Algo bueno: los estereotipos por la basura. Remy ni es una santa ni es un desastre -o por lo menos no lo es ahora. Dexter es todo lo opuesto a lo que uno imaginaría de un miembro de una banda de rock. Algo malo: eso no salva a Remy de ser la más densa entre las densas, la más mala entre las malas, la más escéptica entre las escépticas.

Remy tiene también un grupo de amigas: Jess, Lissa y Chloe, un grupo variopinto, pero no tanto. De estas, mi favorita fue Lissa, aunque no sabría decirles por qué, porque no me quedó nada demasiado memorable sobre ella, salvo una escena o dos. De hecho, en todo el libro hubo solo otros dos personajes que no me cayeron mal en ningún momento, y esos vendrían a ser Dexter y John Miller.

Todo el libro se trata, como habrán podido adivinar, de Remy tratando mal a Dexter y Dexter no haciendo nada al respecto, teniéndole paciencia y siendo una cosita tierna overall. Conocemos a dos novios más de Remy, y de verdad, de verdad no entiendo cómo es que todo el mundo la ama tanto, porque hay muy poco que amar en esta chica (y estas no son palabras mías, sino de su mismísimo hermano).

Otra cosa buena: se lee muy, muy rápido. A mí me llevó solo un par de horas, es muy ligero, y uno se ríe bastante con El Pelotón de la Verdad (la banda de Dexter, claro está). Algo malo: lo mismo, de hecho -que Remy es una pesada. Y si lo repito es porque es doblemente pesada.

En total, es olvidable, pero entretenido. ¿Voy a volver a probar a la autora? Es posible, siempre y cuando me prometan que no va a haber más Remys.



sábado, 16 de enero de 2016

Reseña: If I Should Die




Vincent esperó múltiples vidas para encontrarme, pero en un instante nuestro futuro juntos ha sido roto en pedazos. Fue traicionado por alguien que llamábamos nuestro amigo, y lo perdí.
No debería ser posible, nada de esto debería, pero esta es mi realidad. Sé que Vincent está en algún lado, sé que no se ha ido del todo, y voy a hacer cualquier cosa para salvarlo.
Luego de haber luchado tanto por lo que conseguimos, una vida sin Vincent es inimaginable. Él juró evitar morir -ir contra su naturaleza y evitar sacrificarse por otros- para que podamos estar juntos. ¿Cómo no voy a arriesgarlo todo para traerlo de vuelta a mí?


No es mi portada favorita de la trilogía (esa es, por mucho, la primera, y en un segundo lugar, la del spin off), pero me sigue gustando mucho en compañía del resto. Me quejaría de los colores, pero son significativos a la historia, así que no voy a decir nada.

Este libro está, en efecto, publicado en español, como dice arriba; pero solo en España, y según tengo entendido, hay problemas con las cuestiones de stock. (Además, cambiaron las portadas y las hicieron feas.) Yo lo leí en inglés, en la edición norteamericana, y por eso es esa la portada que ven. (Por eso, y porque, como dije, la española es fea.)




Pasé años buscando y esperando Die for Me. Al principio tenía muchas expectativas, y con el tiempo fueron bajando hasta un nivel prudente. Tomé consciencia de que lo más probable era que fuese una historia mediocre con personajes mediocres, y en particular, una protagonista mediocre. Sin embargo, cuando tuve la oportunidad, fue de los primeros en caer en mi carrito de compras; y esa fue, sin duda una gran decisión, porque esta trilogía superó mis expectativas con creces.

Me sorprendió la relación que tuve con Kate en este tercer tomo. En Die for Me me dio más bien igual, pero en Until I Die la quise zamarrear hasta que recuperara el sentido común. Acá, sin embargo, da un giro de 180°: es llamada a la acción. No hay tiempo para esconder nada ni para ser egoísta; hay que actuar, hay una fecha límite y Numa de los que deshacerse.

La profecía del Campeón está más presente que nunca, y además seguimos conociendo a los distintos clanes de revenants que los humanos desconocen: bardia por un lado, numa por el otro, y el guérisseur ('sanador'), Bran, que resulta el nexo entre los bardia, los humanos y el resto de su linaje. Todos juntos van a recuperar rituales perdidos, abriendo de nuevo las vías de comunicación y reinsertando nuevas posibilidades para los bardia.

Me gustó mucho cómo se llevó la historia, a pesar de que todo el tiempo me parecía que no iban a alcanzar las páginas para explicar todo lo que había que explicar, y para que suceda todo lo que tenía que suceder. Sin embargo, lo hubo, y no me quedaron cabos sueltos más allá de los que tratan los spin-offs.

El resto de los personajes me agradaron; como siempre, algunos más que otros, pero todos en general. Estoy un poco ofendida con Jules (y este punto es el único que me parece que sobra), pero sigo adorando a Ambrose, y más aún a Arthur -quien aparece a partir de Until I Die-, con sus manerismos pasados de moda, y Louis, un personaje nuevo; el nuevo consorte de Violette, un joven de catorce años que mató a alguien medio sin querer, medio queriendo, y un numa que realmente no quiere serlo. Es chiquito y está asustado, y si hay alguien de quien me gustaría saber más, es de él. Crucemos todos los dedos por un spin off. Why You Had to Die, cedo los derechos.

A grandes rasgos, me pareció un cierre fantástico para una trilogía que tiene sus altibajos, pero que me gustó muchísimo -quizá incluso más que su primera parte. Es entretenida, es ligera, es divertida, está cargada de acción y ambientada maravillosamente; es dulce y tierna y también desesperante, y te mantiene al borde del asiento. Aliento a quien se anime a darle una oportunidad. (Y la única razón por la que bajé un planetita es un intento frustrado de triángulo romántico que, por suerte, no fue.)




sábado, 26 de diciembre de 2015

Netflix & Chill: El Principito (2015)






Para que todo salga bien en la prestigiosa Academia Werth, la pequeña y su madre se mudan a una casa nueva. La pequeña es muy seria y madura para su edad y planea estudiar durante las vacaciones siguiendo un estricto programa organizado por su madre; pero sus planes son perturbados por un vecino excéntrico y generoso. Él le enseña un mundo extraordinario en donde todo es posible. Un mundo en el que el Aviador se topó alguna vez con el misterioso Principito. Entonces comienza la aventura de la pequeña en el universo del Principito. Y así descubre nuevamente su infancia y comprenderá que sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.



Me preocupaba un poco que fueran a adaptar esta historia tan especial, no porque fueran a "arruinarla" (con los años que llevo amándola, creo que ya no hay forma de arruinarla para mí), sino porque no sabía si la iban a tratar con el debido respeto. Era claro que la película no iba a ser un calco del libro -que, después de todo, tampoco tendría mucho sentido-, pero sí podía no hacer foco en lo que había que hacer foco. Afortunadamente, me sorprendió para bien. No creo que a nadie le tome desprevenido saber que no soy imparcial respecto de esta historia en particular, como bien demuestra el diseño completo de este blog. Por eso me sorprendió hasta a mí haber quedado tan conforme.

La película nos propone un después que quizá muchos nos hayamos planteado después de leer el libro. ¿Qué pasó con el aviador? Resulta extraño volver a verlo después de tanto tiempo, pero me gusta cómo se lo presentó: exactamente como el Principito lo hubiese querido, generoso, jovial a pesar de los años. Sin embargo, parte de este después también rompe un poco el corazón, y esto tampoco creo que sorprenda a nadie; la realidad es que no se podía esperar otra cosa.

El después se intercala de manera regular con el antes, que fue plasmado de forma mucho más fiel de lo que me habría esperado. Hubo un solo simbolismo que extrañé (la boa abierta, que representa, para mi, el mensaje completo del libro) y que no estuvo, pero más allá de eso, creo que fue presentado en forma completa y adecuada. Los nuevos personajes -la pequeña y su madre, primordialmente- se amoldan bien con los que ya conocemos, ilustran aquello que para este momento ya deberíamos entender, y me pareció fantástico, también, poder ver a los personajes conocidos en nuevas posiciones: los simbolismos de Exupéry se llevan a la vida real y concreta. Esto es lo que pasa, estas son las consecuencias. Así termina uno, así termina el mundo.

Y creo que cumple una doble funcionalidad: para aquellos que llevamos la historia dentro, fue la vuelta a un universo que extrañamos siempre que no estamos en él; y para los que son nuevos, la introducción al mismo. E, igual que el libro, es una historia que podemos revisitar, idónea para los más chiquitos.

Independientemente de si se trae o no la carga emocional del libro, es una película que nadie debería dejar de ver. Grandes y chicos, antes o después del libro (aunque yo siempre recomiendo después), nadie puede perderse esta maravilla. Llevar pañuelos de papel. Se recomienda discreción.