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sábado, 14 de noviembre de 2015

Reseña: Posdata: te amo



Hay personas que esperan toda la vida para encontrar a su alma gemela, pero ese no es el caso de Holly y Gerry. Se conocían desde el instituto, y se sentían como si siempre hubiesen estado juntos. Podían acabar las frases del otro, e incluso cuando discutían lo hacían riendo.  
Holly pensaba que no podía vivir sin Gerry. Pero tres meses después de su muerte, recibe un misterioso paquete. Él le ha dejado una serie de cartas en las que, con ternura, sabiduría y humor, la anima a seguir adelante.



La edición (del mío al menos) es sencilla, prolija, de bolsillo. La portada es, sí, la de la película (lo cual sé que es algo que no a todo el mundo le parece bien), pero a mí me parece preciosa.
Y respecto a la película: van a llorar más con ella que con el libro.





La portada y el título la hacen parecer una historia de amor corriente y moliente: súper feliz, súper perfecta. La sinopsis la hace parecer la cosa más triste del mundo. Sin embargo, este libro es la trampa del multiple choice: ninguna de las anteriores.

Holly está hecha un hongo: lleva semanas encerrada en su casa con las cortinas bajas, sin limpiar, sin bañarse, casi sin comer. Después de un terrible año con un tumor cerebral, Gerry, su otra mitad, la dejó sola, y ni puede ni quiere salir adelante. Depende enteramente de sus amigos, John y Sharon, y de su familia, que hace todo lo que puede... aunque no es suficiente.

Cuando menos se lo espera, le llega la primera carta. Hay doce, una por cada mes por el siguiente año, y están orientadas y guiar a Holly para que supere a Gerry... escritas por el mismo Gerry.

La sinopsis no es demasiado fiel a la forma en la que se desarrollan las cosas: la realidad es que la relación de Holly y Gerry estaba lejos de ser perfecta. No discutían riendo, sino a los portazos -como en cualquier relación. Sin embargo, se querían, y era por eso que hacían que funcione. Fue un golpe fuerte para Holly, y si bien Gerry no quería dejarla (obviamente), resulta interesante que, incluso después de haberse ido sea él el pilar tanto de ella como de la relación, que sigue viva después de todo.

No tengo intención de hacer paralelismos con la película, pero habiéndola visto tanto antes de leer el libro, este punto me sorprendió bastante: en el film, la forma en que las cartas llegan a Holly es un misterio casi mágico: nadie tiene idea de cómo sucede, así que lo mismo puede estar mandándoselas desde el más allá. Por el contrario, en el libro tenemos flashbacks de los preparativos, y a primera vista esto puede parecer un turn off, pero en la práctica lo hace más mágico aún: las escenas que hacen que se te caigan las lágrimas son, precisamente, las de Gerry dejando todo listo para partir, y no las de Holly arrastrándose por los rincones. Shocking.

Al respecto de esto, reconozco que Holly se me hizo un poco pesada. No porque no la entienda, porque comprendo que hay que estar en ese lugar para ver cómo reacciona cada uno, que no todos lo hacemos de la misma forma, pero una cosa es estar triste, y otra cosa es ser incapaz de sentirte feliz por tu mejor amiga o tu familia, sentir envidia de ellos. No se la puede juzgar, en teoría, pero me parece un límite que todos deberíamos tratar de no cruzar.

Aún así, lo que me parece fantástico de esta historia es que si bien es triste en concepto, en teoría (y definitivamente en su trasfondo), también está salpicada de rayitos de luz: la historia de Ciara, la hermana de Holly, el embarazo de Sharon, la mejor amiga... y Daniel. Holly lo conoce en una de las misiones que le encarga Gerry, y si bien los límites de su relación son difusos, es claro que es sincera, sea lo que sea. Y en muchos casos, creo, es eso lo que verdaderamente importa.

Es una historia preciosa sobre aprender a dejar ir, por difícil que sea, aunque no implica olvidar. Es una historia sobre cicatrices, pero también sobre sanar, y dejar que nos ayuden a hacerlo.



jueves, 22 de octubre de 2015

IMM #46: Me controlé



¡Hola, perinolas! (Saludo de los IMM por excelencia, y si no se acostumbraron aún lo siento).

Me parecía pertinente, antes de seguir con la (nueva) agenda normal del blog, lo correcto sería mostrarles lo que estuve comprando en ese tiempo, ya saben, ponerlos al tanto.

La verdad es que sigo con pendientes de antes (me refiero a la FILBA 2014 en adelante), así que estuve leyendo bastantes que ya tenía, y por ende, compré poco, porque pensé que estaba derrapando de nuevo... y ahora los junté y vi que no, que me porté más que bien.

Vamos en dos partes:



La cúpula, Las cuatro después de medianoche, Cementerio de animales, La niebla, Todo oscuro, sin estrellas y Cell, todos de Stephen King (obviamente).

Los tomé por sorpresa, sí. Este es un autor que no tenía intención de probar prontamente, pero La Nación sacó una colección como la de Nora Roberts en su momento. La diferencia es que esta vez no me metí a comprar todos los títulos porque no me interesaban todos (la vez pasada tampoco, pero sh). El primero que compré fue Cementerio (que es el que estoy leyendo ahora), después Cell y después La niebla, y agarré este último una tarde de lluvia.

Quizá sepan (y si no, ahora lo saben) que La niebla es un cuento muy largo o una novela muy corta que se publicó en la antología Skeleton Crew, y que en español fue repartida en cuatro libros distintos. En este en particular tenemos, además, dos cuentos, y uno de ellos -El atajo de la señora Todd- fue el que me convenció de volver a probar con el autor.

Agarré entonces Las cuatro después de medianoche (que acá está dividido en dos, pero que en realidad es un solo libro) y el primer relato que leí de los cuatro que lo componen es aún hoy mi favorito de todo lo que leí de King. Este es Ventana secreta, secreto jardín, pero no les quiero contar nada de eso ahora, porque lo voy a hacer en detalle en la reseña.

En fin, que no conozco límites. Cementerio de animales, Cell y La cúpula son novelas corrientes y molientes en lo que a extensión se refiere, y sacando el primero (que, ya dije, es mi actual lectura), los otros todavía no los toqué. La cúpula me asusta, porque es el libro más enorme que jamás haya tocado -sin contar la colección de los Grimm, que obviamente no cuenta-, y todavía no creo que sea el momento. Sin embargo, lo compré porque lo conseguí a bajo precio (historia larga, pero encontré un puesto de feria que se dedica solo a SK y ahí me tomaron el segundo tomo del libro en la edición de Sudamericana -que lo partió en dos- y me descontó el precio de ese que no me servía para nada si no conseguía el primero -que no-, y bueno, baratez). Tiene algunas fallas (por ejemplo, cachos de papel verde) pero eso, curiosamente, no me molesta. Creo que le añade personalidad.

Todo oscuro, sin estrellas, es el último que compré y el que más ganas tengo de agarrar. También es una antología de cuatro relatos yyyyy. YYYYY. Amarle el título.





Acá hay una mezcla particular.

Mitos y leyendas de dragones es de esa colección que empecé cuando era chica pero que ahora está discontinuada, así que cuando encuentro uno de esos (generalmente de saldo) me lo traigo a casa. Por ahora, algunos los está leyendo mi abuela, jaja.

La sangre del Olimpo... es obvio, pero todavía no lo leí, porque alguien *tose y mira mal a Mariana* estuvo leyendo otras cosas, y si lo leo antes la voy a spoilerar y nadie quiere eso. La convenceré a fuerza de Nico Di Angelo.

Las puertas del infierno es uno de mis favoritos de estos, porque lo venía casi comprando a precio normal desde que tengo uso de memoria, y paseándome con Marti por una especie de feria que tengo cerca de la facu lo encontré en perfecto estado y muy muy barato :D

Rosas sin espinas lo había leído prestado (por la misma persona que vengo mencionando hace tres párrafos, pero no lo digo más porque sino después presume) y aunque no me gustó tanto como los otros que leí de la serie o de la autora, lo compré porque la serie completa -en el mismo lugar que los otros-. Todavía me falta Sabor a ti, pero bueno, ya lo solucionaremos.

Brújulas que buscan sonrisas perdidas lo compré en el mismo contexto, por el título, por recomendaciones, por la portada, porque hacía mucho que quería probar al autor, pero sobre todo, por el título. Todavía no lo leí. Je.

Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo ya es reconocidísimo, y lo compré por puro impulso, porque en realidad lo quería en inglés. Pero lo vi en la librería, tan a mano, y como es un standalone, me lo permití. Pinta muy muy muy lindo, así que seguramente lo agarre pronto.

Posdata: te amo lo quise leer desde que vi la peli, hace unos cuantos años, pero no lo conseguía en mis librerías habituales. Un día íbamos a ir a Temaikén con Mamakitten y su novio, y así como llegamos se largó a llover... así que nos fuimos a Galerías Pacífico, y ahí sí estaba. Lo leí, y no sé si me gustó más o menos que la película porque honestamente no la recuerdo.

Memoria es la continuación de Multiverso, y lo disfruté muchísimo a pesar de recordar muy poco del primer título. También pasa que me cae muy muy bien el autor, quien, dicho sea de paso, va a venir a firmar ejemplares a la FILBA de 2016, y quien, además, me noticeó un par de veces en Instagram.

Notice me, senpai *.*

Lo alargué demasiado innecesariamente, mis disculpas jaja.

Así que de esto es probable que vean reseñas en el futuro cercano, además de otros que, como dije, estuve leyendo pero que había comprado antes.

¿Cómo van sus pendientes? Yo creo que lo estoy llevando bastante bien :D


Atomic Kitten, fuera :D